Hoy dormiríamos en medio del desierto, en una zona conocida popularmente como El Portal de Belen. Esa mañana recuerdo un dolor terrible de espalda a primera hora de la mañana y mi trasero no mejoraba al reves iba a peor. Al final decido colocarme doble cullotte para intentar aliviar un poco ese dolor que se hace mas intenso al estar apoyado en mi sillín.
Tras hacerse un poco tarde, debido a unas gestiones de papeleo, marchamos a la plaza central donde cogeríamos un Taxi y quitarnos unos kilometros de nacional Marroquina bastante afamada en etapas anteriores.
Ese Taxi transportaría en su interior, 7 personas y dos bicicletas de 29. Con otro factor interesante el olor corporal que allí se percibia, alguno de allí echaba mas olor que nosotros y eso que hacia 6 días que nuestra ropa no pasaba por la comoda lavadora con detergente y suavizante.
Pero eso era lo de menos, lo divertido empezó nada mas llegar a Tazzarine. Nos bajamos, pagamos y el cierre delantero de la bici de Pedro no funciona para lo que fue creado. Con una brida y paciencia arreglamos el escollo.
Acto seguido, encedemos el gps y el track que nos llevaría a Foum Marech no funciona, da error. A ciegas no podíamos ir y tras unas maldiciones normales de ese momento, iniciamos la busqueda de un ordenador para buscar un track que nos lleve al destino final, no sin antes romperse el pedal derecho de la bici de Pedro no podíamos pedir mas al comienzo de este día.
Tras una hora y pico de labor en equipo, porque aunque era nuestro primer viaje juntos, pienso y creo, Pedro que me corrija, cuando lo lea si es al contrario que hemos hecho un tamden fenomenal y que hemos sido resolutivos al 100%.
Pero metidos en cuestión: el buscaba el track y yo mientras tanto vigilaba el material, díficil situación en una ciudad donde convive una desorganización ordenada, mil de personas se paraban a mirarme, a tocar las bicicletas, hablaban entre ellos, por el móvil. He de decir y confesar que yo que no soy amante de las multitudes lo que se dice, bien y comodo no lo pase pero ya paso y otro peldaño subido en la escalera de la vida.
Con el track medio encontrado ya que solo teníamos 2/3 de la etapa, nos deberíamos apayar.
La primera parte que era la que no teniamos discurría por carretera nacional, rodamos alrededor de 40 km a mecha en un día nuboso y que si de por si llegabamos justos hoy las prisas eran mas pues iniciabamos la etapa a las 12,30 horas y el tiempo es oro.
Tras pasar ese tramo primero debíamos realizar un imposible buscar el comienzo de la segunda parte del track cosa que lo haríamos pero con algo de dificultadad.
Tras llegar a la zona de pistas, volvemos a encontrarnos con la tónica del viaje muchas pistas entrecruzadas y haber cual era la correcta, tras improvisar y patear algunas zonas rocosas nos vemos subiendo un relieve rocoso, tras un rato a lo lejos divisamos el pueblo de referencia del segundo track pero es ahí cuando empieza nuestro calvarío. Casi dos horas intentando buscar un camino que nos bajara de aquel relieve, cansados mas anímicos y mental que físico no paramos pero gran problema teníamos. El único grupo de personas que encontramos allí ni nos entienden ni nada. Teníamos un gran problema en esa montaña.
Solo quedaba una solución y era bajar monte a traves. Bajar un terreno pedregroso andando es fácil pero lo que nosotros hicimos allí fue hecharle un par de bemoles al asunto y hacer lo que teníamos que hacer que era llegar al pueblo. Bajamos con toda la precaución que pudimos bicis al hombro o como podíamos y por lo que parece lo conseguimos ya que estoy aquí sentado escribiendo.
Confiar el uno con el otro y apoyarnos ha sido nuestro día a día y eso creo que ha sido un punto importante para superar estas adversidades. Una vez llegados algún camino y con la referencia del pueblo a nuestro nivel iniciamos la marcha eso sí con la Bicicleta de Pedro pinchada.
Tras llegar al pueblo, pedir agua ya que estabamos secos comer un poco en el transcurso de 10 minutos, iniciabamos la marcha a tope. Teníamos por delante hora y media de sol aproximado y 60 kilometros por recorrer tarea díficil la que experimentariamos a la vez que bonita.
Una velocidad de unos 30 kmh, jamas había corrido tanto nuestra Specialized en todo el viaje, mientras se escondía el sol solo pedaleabamos, interrumpidos por la parada de rigor para dar aire a la rueda de mi compañero.
La noche se nos echo encima y con un cielo despejado iluminados por una inmensa luna llena avanzabamos en una oscuridad y silencio descomunal. Mientras rozabamos Argelía por su parte desertica conmentabamos la jugada. La idea era llegar a Tofroute y una vez allí llegar al albergue contratado con los frontales como luz de trabajo.
Rodando y ya divisando las luces del pueblo, un joven nos hace señas con una linterna y nos aproximamos, resulta ser una kasbah con un nombre curioso Dinasour Kem Kem.
Exaustos por el trabajo realizado, ingiero dos cocacolas que saben a victoria, tras comprobar la kilometrada nos falta una hora de sol ya que el recorrido son aproximadamente 25 km que nos quedan por recorrer. Decidimos con la ayuda de gente de la zona que nos lleven a Foum Marrech con un Land Rover grandisimo y con unos añicos, ya que no merecía la pena ponernos mas en peligro por hoy y lo primero es nuestra seguridad.
Mientras esperabamos el transporte, hablabamos con antonio, un chico frances que hacía 7 meses salío de su casa, recorrío el camino de Santiago, Portugal, Sevilla, Tarifa y Salto Marruecos llegando a Merzouga andando acompañado por un burro. Todavía hay gente con mas bemoles que nosotros.
Tras nuestro viaje en Land Rover, llegamos al Riad Nomad donde pasaríamos la noche, incomunicados pero con una experiencia que no se nos olvidará facilmente...



















No hay comentarios:
Publicar un comentario