Despues de un buen dormir y desayunar de las manos de Ahmed, metidos en una rutina para empezar activar el cuerpo y la mente partíamos. Parabamos a poco de empezar para intentar mejorar las prestaciones de nuestras máquinas, mientras Pedro me comentaba que si había visto a la mujer que arreglaba las habitaciones con el bebe a cuestas liado en una especie de manta.
Esta claro, que Marruecos es tierra diferente a nuestra España y ciertos progresos que los vemos tan normales aquí, allí ni han llegado ni parece que vaya a llegar pronto.
Esta sin duda, la etapa mas rápida vivida en nuestra aventura. Tras poder rehacer el track la noche anterior se quedaba en 97 km. Cogíamos un gran ritmo y mientras deborabamos kilometros como nos hubiera gustado y deseado en etapas anteriores ibamos acompañandolas de fotos y charlas. De vez en cuando nos distanciabamos para tener nuestro espacio necesario a veces, ya que poder contemplar aquello donde el silencio solo es roto por algún pajaro o ciclomotor a toda velocidad bajando por aquellas bajadas llenas de curvas.
Tras una parada para tomar un poco de Barrita continuabamos con el mismo paso, a veces a la expectativa a ver la sorpresa que nos aguardaba el camino. Tras un giro a derechas entrabamos a una pista y abandonabamos aquel asfalto ondulado que en ocasiones parecía mas piedra compactada que asfalto como el que tenemos aquí, pero Marruecos no no lo ponía fácil.
Despues de casi 4 horas de pedaleo dejando el Valle de las Rosas cada vez estamos mas cerca de llegar al único puerto que nos quedaba para casi que abandonar el Atlas Medio y poder llegar a otra parte de Marruecos que es la única que se ve por la televisión, el desierto.
Comenzamos la ascesión a Jbel Shagro, no sin antes perdernos un poquito como de costumbre pero eso ya entraba hoy en la planificación, pronto tomaríamos carrete para arriba por una pista embarrada debida al deshielo. Como no intentamos ir por las zonas secas para evitar lo máximo el barro ya que la mecánica hay que conservarla y en una de esas no puedo soltar los pies de la cala y cucaracha al suelo y lleno de barro, menos mal que la nieve en grandes cantidades te deja la ropa como un jaspe.
Cuando se lo contaba a Pedro se partía y no era para menos.
Coronamos a 2400 metros este monte y paramos a comer, hace horas que no vemos a nadie, las vistas de aquel lugar son simplemente maravillosa, lo vivido en esta aventura ha sido durísimo pero en otros aspectos valío la pena como dice la canción.
Despues de comer y recoger la mesa, emprendiamos marcha cuesta abajo pasabamos de una cota de 2400 m a 1300 m, una bajada empedregada que no nos dejaba relajarnos ni un momento pero que nos hacía avanzar mas rápido que de costumbre.
Tras llegar a la zona llana, empezamos a pedalear con soltura y mientras no encontrabamos nada para repostar solo quedaba seguir. Por suerte el día estaba saliendo medio en condiciones y el agua no sobraba pero la mediamos bien para aguantar en casos así.
El verde hacía contraste con lo marrón de la zona, mientras tanto rodadabamos y rodabamos, mil de fotos y seguíamos rodando.
Nkob estaba cerca, y contentos estabamos, no era para menos llegaríamos en poco tiempo al punto de meta.
Entre tanto rodar como no y tanto camino que se entrecruza nos salimos del track, en parelelo por donde debíamos pedalear nos movíamos y una vez localizado Nkob en la lejanía todos nuestro demonios se alejaban y venciamos una vez mas a la adversidad del camino.
Tras un rato de pedaleo un hombre de aquellas tierras, llama nuestra atención y con paso ligero se acerca a nosotros donde nos detuvimos, con gesto nos dice que quiere agua y le brindamos de nuestro elixir líquido, tras beber unos sorbos nos da las gracias.
Ante la próximidad de Nkob, y viendo que quedan alrededor de 20 km le damos agua para que lleve esta persona, y continuamos hacía el punto de meta. Al final nos sale bien la jugada y nos quitamos alrededor de 7 km pero hacer 90 km en unas 6 horas puede imaginarse uno el camino y hoy fue rápido y casi sin contratiempos.
Dejamos las bicis, tomamos el té y como premio hoy tenemos hasta paseo por Nkob, aprovechamos para estudiar flecos de la etapa siguiente y nos relajamos que bien necesitamos un remanso de paz y tranquilidad, cosa que Nkob nos aporto junto a la kasbah Baha Baha, noche despejada.....
#Fullgassstime...





















No hay comentarios:
Publicar un comentario