Aquel día mientras desayunabamos contemplando estas vistas la idea era ir hasta Tinghir por la Garganta del todra y desde allí coger un taxi hasta Boulmane y quitarnos 50 km de peligrosa carretera nacional ya que conducen un poco rápidos y a lo loco.
Emprendemos marcha, nuestra dirrección es ir al Tondra lugar super turistíco y que me dejará con la boca abierta ya que entre sus muros de piedra se unen tanto entre sí, que llega un punto que solo hay paso para una carretera y el río.
Mientras nos adentramos poco a poco, vamos echando mil y una foto de aquel lugar. Hoy será divertido la verdad, Hamit lo dejamos con tristeza ya que nos trato genial y aunque no teniamos ganas de irnos aquello que estabamos visualizando era digno de ver.
Poco a poco, pasabamos los kilometros y entre tanto ibamos hablando de todo.
Ese punto estrecho, nos valío de parada técnica en el camino y poder disfrutar de aquello. Seguíamos camino, despues de hacer unas gestiones con el albergue que teníamos para ese día y comprar unos caramelos para dos niños de la zona seguimos hacía Tinghir.
Ese palmeral daría paso a primer check point del día y finalizabamos así la primera parte de este día.
Una vez llegados a Tinghir, pararíamos en una tienda para comer y beber algo. Nos dirigim a lo que se supone era una parada de Taxis, tras vivir una discursión por ver quien nos llevaba a Boulmane al final despues de 30 min. Partimos.
Nuestra llegada Boulmane una ciudad caotica nada que ver con la de la imagen anterior que es de Tinghir. Llegamos allí, y zarpamos a la Garganta de Dades, mientras tanto decidimos que pasariamos la noche en Boulmane Dades ya que asi nos quitamos kilometros para el día siguiente y aunque Pedro no es amante de ir y volver por el mismo sitio a mi me encanta la idea. Tras pedalear 15 kilometros decidimos parar y comer en el Restaurante Bleu Ciel, allí comeremos una fuente de spaguetis y hablaremos con unos españoles que se quedan alucinados de lo que estamos llebando acabo.
Tras 30 kilometros mas o menos llegamos a la Garganta de Dades y un sueño cumplido, hace año y medio veía una foto de aquel lugar y me dije que algún día lo vería con mis propios ojos y ese día llego.
No solo eso sino que subí aquella carretera y sentí que había conseguido algo al alcance de pocos, que era, lo que recrea tu mente viendo una foto ahora se estaba haciendo realidad, gracias Pedro por esto.
Una vez coronado, con poco tiempo volviamos a deshacer todo lo pedaleado hasta llegar a Boulmane Dades. Allí nos os pedaríamos en un hotel donde el gran Ahmed nos trataría muy bien.
Ese día me levante creo con el pulso mas bajo de mi vida pero lo peor no era eso si no que tenía el culo en carne viva, algo que no mola os lo aseguro pero mañana habría que seguir así que batido, estirar, lavar ropa y cenar un buen plato de cous cous muy rico.













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