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Kkd del torres 2016

Comienza el día 27 de febrero de 2016 muy temprano. A las 6 de la mañana toca el despertador, y ya en el silencio de la noche se oye silvar al viento como final de un presagío.

Levantado, bien desayunado, con la moral fuerte y con todo encendido doy comienzo sobre las 7 la ruta para ir al compromiso mas esperado de 2016, la famosa Kkd del torres por circunstancias X no he podido asistir a las dos anteriores pero lo prometido es deuda. 

Comenzamos a rodar hacía el Pilar de la Horadada junto a mi amigo de locuras Felix y por  suerte esta vez el viento de culo. 

 Así que nos lanzamos hacía nuestro destino a tope con prisa como si la vida nos fuera en ello conseguimos llegar con una hora raspada y media de mas de 35 kmh el motor esta apunto aunque le falta algo de push.

Desayunamos en un bar de la plaza para reponer, charla amigable mientras que tambien va llegando gente y lo mejor ciclistas amigos como el leyenda, kukuil y sus pequeños y asi como mi padre y hermano, todos listos para una gran convivencia ciclista.

Reunido cerca del puerto marítimo del Pilar, se encuentran mas de 100 ciclistas y si se dice pronto lo que una persona de la grandeza del Torres puede reunir pero asi es el y aunque se lo dije en persona con micrófono en mano, sino existieras Torres habría que invertarte porque no he visto persona con el corazón mas grande que mi amigo Torres.

Pero bueno vamos a los hechos que me pongo muy sentimental. Foto de rigor y empieza lo bueno.


Este año como invitado especial fue Angel Cásero para el que no recuerde a esta persona, Angel fue ganador de la Vuelta a España de 2001 con el famoso Festina y en aquel año arrebató en la última etapa, una contrareloj por Madrid el triunfo final a otro clase que empeza a despuntar por aquella época como era Oscar Sevilla.


La ruta comenzaba con risas, conversaciones y demas pantomimas que se nos ocurrían mientras rodabamos en nuestras bicicletas. El aire parecía parado pero se iba tan a gusto que ni lo notaba.
Entre pedalada y pedalada, se iba cada vez mas rápido y pronto empezamos a circular a una buena velocidad de 30 kmh.

El recorrido costero y llano, se circulaba por el Pilar de la horadada con dirrección a La ribera, San Javier, Los alcazares, Los Nietos, Vía de servicio dirrección Cabo de Palos y hasta el km12 de la manga donde nos esperaba una cantidad de comida que bien valía pasar ese frío y momento ventoso.


Como no Angel avivaba el ritmo y nos ponía a unas cuantas unidades en modo Full y eso me gusta, cogí bien la rueda del que iba a ser lanzado y allí en menos que canta un gallo estamos rodando cerca de los 50 kmh y en el repecho que venía estaba preparando el asalto definitivo como así lo hice aunque pronto pare pues hoy tocaba salida entre amigos que ya habrá tiempo de correr en otro momento.

Seguíamos descontando kilometros, y ya en las inmediaciones de la Gasolinera de Cabo de Palos se decide parar para agrupar a los rezagados entre ellos el torres. Una vez agrupados continuamos la marcheta atravesando la lengua de tierra de la Manga, lugar idilico y encantador para este que escribe, me siento un suertudo de vivir donde vivo, tengo un clima y una tierra que a mas de uno gustaría tener.


Mientras charlaba con Angel recorríamos la Manga y con destino al puerto Tomás Maestre donde nos esperaba el almuerzo y el barco que nos llevaría a Santiago de La Ribera para terminar el trayecto donde comenzamos que era El pilar de la Horarada.

Llegados a este punto me tocaba, uno respetar la dieta y comer lo justo o dos hacer una demolición máxima durante el día. Como sabreís elegí la opción dos. Mientras comía y acercaba alguna provisión a mi padre llegaba el Torres con su aclamada frase:

"El último paga el almuerzo" y así lo hizo. Comer, beber, deporte y risas acompañado de buena gente que mas se puede pedir.


Se puede ver que no pare de ingerir ni para la foto, el ocico me delata. Foto en Familia con el mas grande. Se me pone la piel de gallina escribiendo este post ya que hay que conocer a Pedro y ya no te puedes marchar de su lado.

Tras pegarnos el festival el barco zarpaba y debía cargar bicis y ciclistas, así para las 12,30 horas cruzaríamos el mar menos en busca de la otra costa de nuestro Mar menor.


Momento entrañable donde la bici de nuestro abuelo estaba presente en toda la ruta.


Pues después de una rato de navegación que pese al aire no se notaba nada de movimiento, llegabamos al otro borde. Desembarcabamos poco a poco, y seguíamos ruta.


14 kilometros para terminar la jornada, y poco a poco fuímos acabando el recorrido, a la entrada del Pilar, la Policía Local nos esperaba y agrupamos a todos de nuevo para hacer una gran entrada en la tierra de mi amigo Torres. 

Allí en la Plaza Mayor nos esperaba un arco de meta inmenso que daba por concluída la etapa del día. Espectacular, sin palabras lo que viví ese día allí pero solo puedo decir que viene gente de Belgica y algunos lugares de toda la Peninsula eso dice mucho de este tipo de eventos en los que tengo la suerte de asistir.


Ahora tocaba ir a la ducha y ponerse en condiciones para seguir la fiesta, pues nos esperaba un gran menú con plato final de arroz a la banda. Me puse fino filipino y para el que tenga duda una imagen vale mas que mil palabras...


Con esto y acompañado de mujer, familia y amigos que se puede pedir...


Como colofón final, Pedro nos obsequío con un regalo de recuerdo de su Kkd y uno por uno, agradeciendo y remarcando lo especial de cada amistad que allí llamaba nos lo iba entregando, no solo a los ciclista sino también a los acompañantes, otra muestra de que aquello se vive con el ambiente sano de una buena familia ciclista.


Con todo esto, solo cabe esperar si todo se alinea poder asistir el año que viene a la mas que familiar quedada del Torres...

#Fullgassstime...

















Un dia por Serón.

Hoy, 2 de marzo hace practicamente dos años que realice la ruta que os detallo a continuación. Esta claro que he mejorado bastante en estos dos años y todo el sacrificio y pasión que le pongo a este nuestro deporte da resultados a largo tiempo. Solo, ya que esta vez no encontre a ningún compañero que compartiera mi locura de esta mañana, realizaba esta épica aventura.


Salía sobre las 8 de la mañana desde mi ciudad natal donde recorrería la distancia de 190 km en coche para llegar a Serón tierra conocida por sus grandes jamones y que la próxima vez que vaya tendre que recogerme alguno de esos auténticos manjares que tan bien sienta a mi cuerpo.

A las 10 menos algo, llegaba y dejaba el vehículo a las puertas de uno de los bares de la zona y me preparaba los artes para emprender mi ruta. Sabía que el camino iba a ser duro, a pesar de todo no hacía mucho aire y con todo preparado salía a  deborar kilometros con mi aguja.


Los primeros dos puertos esta continuos, y aunque no lo creaís se empieza ya con rampas de mas del 7%, una muestra de la dureza que se pedalea por aquella zona. Empiezo a buen ritmo pues eran los primeros, estaba fresco y los kilometros pasaban volando. Entre vuelta de pedal, no sentía fátiga alguna, comiendo y bebiendo trascuría el tiempo, ya con una hora y 26 minutos corona en el collado de venta Luisa de 1970 metros.


Paraba me ponía el corta aires y me lanzaba cuesta abajo, sabiendo que debía parar a repostar agua en una fuente que hay a unos 2 kilometros. Parado, repostaba y allí con una breve conversación con un lugareño que no daba crédito a lo que me iba afrontar me daba la mejor de las suertes y continuaba cuesta abajo, hacía el cruce que me llevaría a Olula de Castro. 

Un descenso rápido con velocidades de mas de 70 kmh y un buen firme hacía que fuese descontando kilometros a la étapa. A la vez pasaba de sentir el fresco de la Sierra, a un calor llevadero y que me hacía pasar mas fácil esta transición. 

Dos puertos de cinco en el bolsillo y vamos a por el tercero.


Habiendo descendido y con poco para sobrepasar los 40 kilométros de ruta, giraba a izquierda hacía Olula de Castro, estos pueblos de Sierra escondidos entre montañas aparecen sin darse cuenta uno pero bueno seguímos pedaleando ya que hoy el trabajo no era visitar pueblos. 

Empezaba otra ascensión bordeando este pueblito en una carretera con un firme bastante rugoso y que hacía que aguja se pegara mas de lo debido al asfalto pero tenía fuerza todavía para mantener el ritmo y entre sube y bajas iba de camino a por el tercero de los puertos del día. 

Sentía el aire que se levantaba por la zona y corría entre esos grandes montes. Con unas escasas dos horas y quince minutos llegaba arriba. 

Seguía comiendo y bebiendo, alguna foto caía también pues luego cuando pase el tiempo y vuelva a leer este post seguro que me viene a la mente grandes recuerdos de esas fotos y estas palabras que escribo.




Sin parar, descendía ya que no hacía ni pizca de frío por la zona.

 Una bajada estrecha con buen asfalto y que me recordaba que ya llevaba tres en las piernas y aunque el ritmo y las fuerzas me respetaban, llegaban dos colosos que no me lo pondrían fácil y donde me tocaría sufrir. Pero bueno mientras tanto disfruta la bajada en lo que podía pues el viento hacía sus aparición por rachas  y me pegaba de lleno de lado. Cogido a la bicicleta fuerte dibujaba el trazado cuesta abajo para llegar al siguiente cruce y volver a girar a la izquierda donde una carretera de subes y bajas me esperaba para llevarme al pueblo de Velefique.




Comiendo, bebiendo y sin cruzarme apenas a nadie seguía mi ruta en solitarío en estos momentos pensaba en seguir y no parar pues tenía agua para afrontar la siguiente súbida y según todo lo que he leído y vivido en mi anterior ascesión, la primera parte es dura dura. 

Hablo de un puerto de Vuelta a España y Vuelta Andalucía donde los profesionales se retuercen para subir sus empinadas carreteras y yo no voy a ser menos.


Pues eso 910 metros de desnivel, con unas rampas mortiferas en sus primeros 6 kilometros pues no bajan del 8% y ahora sí, este sentencía el día. 

Comienzo ya atrancado pues enseguída aparece en la pantalla del aparato 12% y el calor reinante, machacan el cuerpo que aunque vamos bien no hay distracción posible para llegar a superar tremendo obstaculo rocoso. Entre kilometro y kilometro beber y comer prefiero parar 10 segundos a tomarme el gel que estar realizando cabriolas para tomarmelo encima de la bicicleta y así evitar una tumbada. 

El aire ya esta conmigo todo lo que queda de ruta y el gracioso me da por todos lados, ahora sí ya no tengo escapatoría y tengo que seguir trabajando y esforzandome para terminar la faena en este puerto.

 Las piernas debido a la insuficiencía de cadencia empiezan a sufrir y aunque no me da Thor con el mazo esta intentandolo. Pronto se suaviza un poco estas pendientes y puedo descansar muscularmente. El agua escasea en mis bidones pero por suerte la fuente que hace dos años estaba rota y no daba el ansiado líquido transparente, esta vez estaba reparada.

Llevo 45 minutos mas o menos de súbida y la comida entra bien de momento.


Coronaba por fin, y como no cuanto mas arriba y mas desprotegido el aire atacaba mas fuerte.


Cuarto puerto a los bolsillos del mallot y puesto de nuevo el corta aires empezaba a bajar hacía Bacares, las piernas tocadas por el cansancío acumulado pues llevaría cerca de los 2900 metros de desnivel pero me queda el último y pese a la dureza de las pendientes y el viento, este que escribe no iba a tirar la toalla pues con deseo de llegar pero con la cabeza sentada en la bicicleta y pensando en como trazar la siguiente curva y la siguiente, iba descendiendo a casi 60 kmh para llegar a Bacares.


Una vez por bacares, comienzo a subir las últimas rampas que me llevaras al Collado del Ramal. 

Menudo puerto, el mas corto del día pero su madre como me ha hecho sufrir tiene aproximadamente 5 kilométros y medio, con un tiempo de 37 minutos ya se puede imaginar como son sus rampas. Retorciendome como podía, quitaba metro a metro, una situación angustiosa subir una rampa del 15% con aire en la boca y donde la bicicleta apenas avanza pero con cabeza fuerte subía a una cadencia de alrededor de 40. 

Sabía que la situación no era fácil pero tocaba matar a cada kilométro como debía ya que este que escribe no iba a parar hasta llegar arriba. Era el final y estaba cerca tanto que en un leve giro a derechas veía el final del camino y pese que tenía programado bajar por otro lado el viento muy fuerte ya a esa hora me hacía meditar el cambio de giro y bajar por Las Menas ya que es todo cuesta abajo y con una pendiente considerable donde la gravedad haría el trabajo de llevarme al punto inicial.




Bajaba las menas, bien cogido al manillar debido al aire que me azotaba fuerte que en mas de una ocasión estuvo a punto de volcarme literar de la bicicleta pero conseguía salvar la situación. 

Y terminaba el calvarío, ala a recoger todo el material reponer y comerme un bocadillo de Jamón bien rico acompañado de una cocacola porque yo lo valgo y mejor porque también me lo he ganado. 

Étapa concluía pronto volvere a la zona y veremos a ver si en mejores o peores condiciones pero seguramente me divierta cuando termine la jornada.

#Fullgassstime...