Ahora eso sí, que miedo... Salía hoy sobre las 16:20 horas de la tarde, sabía que se me iba hacer oscuro pero bueno empezaba a dar pedales... Tomaba mi ritmo, la verdad bastante bien pese al ventaral que hacía esta tarde. saludaba a mi peke, que me la cruzaba en el camino...
Subida por el colacao, senderitos hasta el portus y vuelta para arriba por la escarihuelas. Empezaba a bajar la temperatura y el frío empezaba a notarse ádemas de la velocidad y el viento reinante que no ayudaban a equilibrar la temperatura de mi cuerpo. No obstante seguía a ritmo coronado la escarihuela, hacía abajo y pensando que me daría tiempo. Me marche a La Union pese a saber que se me haría de noche. Kilometro a kilometro, empezaba a encontrarme raro, el cuerpo no calienta como debe, la bici empieza a hundirse en el terreno y zas!!!!!! Lluvía que te crío.
Pese a que solo a chispoteado era la guinda para el pastel, la verdad que podría a ver dicho me vuelvo a mi casa y mañana mas y mejor. Pero no se por que ultimamente estoy tozudo y he seguido. Llegado a La Union, se embarra mas la bici pero eso ya no me preocupa. He subido el 33, y no contento con eso me he lanzado dirección a la fábrica,allí demasiado tarde la noche, estaba encima. Aunque estoy cansado de pasar por esa zona, de noche y con un foco de luz te acojonas si o si. La verdad que ya no estaba centrado ni en beber agua, ni en el pulso ni en nada...simplemente me he acojonado de miedo yo por ahí solo donde cristo perdío el cordon de la zapatilla. Pero claro aquí esta la difícultad, y era seguir avanzando, pese al aire y el frío. Miraba a donde mirara, todo era oscuridad y el silbar del aire. Al final llego a la fábrica y tengo tres alternativas.
1.coger el camino que me lleva a los molinos y tirarme por las losas lajas. Descartado muy técnico y sin luz es peligroso. Solo faltaba caerme y liarla parda.
2.seguir un poco hacía delante y tirarme por una zona nueva que me enseño mi amigo Eugenio y que da a la parte superior del Descargador. Descartado ya que había una vaya abajo y como no estuviera el guardía me tocaba subir y coger la opción 3.
3. Seguir un senderito que bordea un pequeño precipicio de 20 metros para abajo que eso no es nada jaja...pero que no es técnico para nada y ademas daba a parar al Llano del Beal. Elijo la opción 3.
Tras escoger mi camino, todas las bajadas con freno cogido, ya que no quería tomar riesgos.
Una vez llegado al empalme con el camino que va al llano decido parar.
Ponerle a mi bici la luz roja trasera y empezar marcheta para casa. Hoy la sensación no era muy buena pese a ello puedo decir que jamas he tenido tantas ganas de llegar a casa y encender la luz.
Ahora una vez en casa y escrito un poco esta temeridad, solo decir que estas penurias y malos tragos que paso encima de la bici me hacen ver otros angulos de la vida cotidiana y por eso hoy soy muy feliz por tener un techo y sobre todo luz...
FULLGASSSS...














