Es hora de cerrar esta temporada 2016-2017 y que mejor forma y con diferencia años anteriores que poniéndome un dorsal y participar en mi tierra adoptiva como Lorca.
Me levante temprano pero sin los nervios previos a un evento de estas magnitudes ya que estoy hablando de hacer un recorrido en bicicleta de montaña con una cuerda de 113 kilómetros y un desnivel positivo de 2200 metros lo que os digo un paseo.
Sobre las 8 horas ya estaba casi en el lugar, junto a mi compañero de fatigas Juan realizaríamos juntos este precioso, variado y entretenido recorrido.
En la línea de salida se respiraba el mejor ambiente que os podéis imaginar y saludo por aquí, saludo por allí. Una cuenta atrás y comienza el tramo neutralizado, Juan se coloca de los primeros como le indico y protege posición, velocidad muy lenta, descontrol de algunas personas dentro del pelotón pero poco a poco vamos atravesando la ciudad.
El coche que abre carrera nos va frenando pues las ganas de empezar a correr son evidentes y cuando menos lo espero sale todo el pelotón.
Juan y yo cogemos un buen puesto por el 100 y pico, jeje viene pintado esto.
Hacia un fuerte viento de cara que nosotros no llegamos a notar por la pantalla humana que nos precedía y a los pocos kilómetros se estrecha para entrar por una senda que pasa por la rambla.
Juan y yo hablamos sin parar pues el objetivo de esta prueba era terminarla y disfrutar de un bonito día de bicicleta. Los kilómetros pasaban muy rápido entre sendas, caminos de rambla, gran publico el que nos animaba por cada tramo por el que discurría la prueba.
Tras recorrer el tramo a pie obligado por ser una carrera de la federación de montañismo, me subía en la bicicleta y continuaba con el motor perking enchufado y disfrutando de las bajadas. Al rato unos amigos David y Mingo nos adelantan, risas en ese momentos pues paraba a descargar material por la zona.
Al ritmo que me marcaba Juan, iba pasando una zona de sube y bajas que precedía a una de las subidas del gigante.
Al rato otra vez David y Mingo los adelantamos al parecer uno de los dos no había carburado la bicicleta y se tubo que parar hacer ajustes así que aprovechaba para meter baza y seguir junto a Juan a nuestro tran tran e ir descontando kilómetros.
Mientras subía, interminables charlas junto al compañero que si no estamos juntos a todas horas sacamos petróleo de cualquier conversación o cosa que vemos. Tras pararme otra vez a soltar material liquido, David y Mingo nos cogían y los adelantaba para coger a Juan y ya una vez que coronamos e íbamos los cuatro juntos al ver que llevábamos ritmos parecidos decimos ir los 4 juntos, aquello que se había formado de la nada se sentía como un gran día de ciclismo pero no por la carrera si no por los 4 que nos habíamos juntado menos mal que yo soy el mas pequeño y también el mas vergonzoso…jeje!!!
Comencé a bajar por una pista ya los 4 juntos era todo mas fácil, avituallamiento que veía, parada que hacia a comer algo.
Entre conversación y conversación pasaban los kilómetros, y Juan me preparaba para la parada de la Parroquia ya que en la edición pasada había de todo, así que tenia el estomago preparado para la panzada a comer que me iba a pegar, pero antes mas senderos espectaculares donde la bicicleta corría y yo me soltaba de los 3 compañeros para disfrutar bajando a toda leche eso si siempre adelantando a los demás con precaución para no ocasionar ningún accidente.
Tras cada bajada, me paraba, cuando salía de las sendas para esperar al grupo y seguir juntos el camino.
Unos 75 kilómetros recorridos y llegue a la Parroquia donde mi desilusión es máxima cuando veo que no hay lo del año pasado solo platano y manzana. Pues tocaba reponer con lo poco que había y seguir, eso si un gran engrase de manos de Gonzalo Senior, gracias por el detalle!!!!!
Continúa la marcha y seguimos a nuestro chino chano descontando kilómetros de la etapa para pronto dirigirme por un bonito sendero hacia la Seta Verde. Magnifico paraje, mejores personas y un buen púlpito a la gallega que me tome que me supo a gloria y porque no me dejaron mas tiempo si no me hacen longanicica pero los compañeros me apretaban para irnos.
Otra bonita bajada por camino para acometer las ultimas subidas que si bien no eran largas eran mas bien cortas y explosivas tras pasar el temido Mortirolo, ya solo quedaba otra zona de subes y bajas donde ya cumplidos 100 kilómetros de recorrido me alejaba de los compañeros pues tenia ganas de acabar ya.
Llevaba alrededor de 6 horas y media casi encima de la bici y las ganas de acabar eran muy palpables.
Aproveche la subida de la Peñarubia para acabar disfrutando del último tramo de bajada junto al sendero que me haría llegar a la Rambla de las Señoritas para cruzar la meta con 6 horas 50 minutos, un tiempo alejado de lo que podría dar pero que se aproxima a que viví dicho evento con gran ilusión y divertimento; el año que viene lo repetiré pero con otra pretensión que será ir a modo…
#Fullgassstime…





